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martes, 2 de diciembre de 2014

DISCIPLINA INGLESA

El término disciplina inglesa describe prácticas sexuales relacionadas con la flagelación, como actividad de contenido erótico.
La Disciplina Inglesa suele entenderse como una de las partes de un concepto más amplio que engloba comportamientos sexuales no-convencionales, el BDSM. Algunos autores la incluyen en el sadomasoquismo, aunque también es posible entenderla como parte de los Juegos de Rol-DS, gracias a que a veces incorpora formas de relación sexual en la que una de las partes toma el papel de maestro o maestra "inflexible", mientras que la otra parte asume el papel de alumna o alumno.
Históricamente, se suele vincular su aparición al efecto que los castigos disciplinarios de las escuelas inglesas en épocas victorianas tuvieron sobre alumnos y alumnas cuando estos se transformaron posteriormente en personas adultas. En ese aspecto, el libro El Erotómano (La vida secreta de Henry S.), de Ian Gibson, constituye un excelente y serio libro de referencia.




El instrumento de flagelación erótca: el flogger

Los castigos se aplican, en la forma tradicional, sobre las nalgas, usando para ello o bien los instrumentos clásicos (regla de madera, vara, caña de bambú, cinto, palma de la mano, etc. ) o bien los desarrollados en la última centuria a esos efectos, derivados de predecesores con otras funciones, como el gato de colas (flogger). No obstante, es posible emplear cualquier tipo de instrumento para infligir el castigo, como una cuchara de madera, una aguja de hacer punto, un cepillo para el pelo, etcétera. Y el castigo también puede llegar a incluir, según lo pactado por ambos miembros de la relación consentida spanko, palmetazos en las manos o algún azote en la parte superior de los muslos, generalmente cuando se trata de un correctivo por una falta real algo seria.
 

Los protagonistas son el azotador (Spanker) y el azotado (spankee)

DISCIPLINA INGLESA: SOBRE RODILLAS, MESAS Y CAMAS

Continuamos en este post tratando brevemente las diferentes posturas a adoptar en la disciplina inglesa, sobre la silla, la mesa y como no, la cama.
 
SOBRE UNA SILLA
Existen diversas variantes de posturas de castigo que emplean una o varias sillas:
  • El spankee se inclina sobre la silla, apoyando las palmas de las manos en el asiento de la misma, lo que permite al spanker tener perfecto acceso tanto a sus nalgas como a sus muslos para infligir el castigo. Esta posición puede tener otra variante en la que el spankee apoya el estómago en el respaldo de la silla y las manos en el asiento, aferrando el borde del mismo; en esta variante, el spankee queda con la cabeza levantada, siendo frecuente que deba mirar a la pared que tiene delante, no siendo extraño que el spanker haya prohibido al spankee bajar la cabeza durante el castigo. Además, el spankee puede anticipar, por las sombras, el azote que recibirá. En ambas variantes de la misma posición, el spankee suele mantener las piernas algo separadas.
  • El spankee se coloca de rodillas con las rodillas juntas en el borde de la silla, con los brazos sobre el respaldo de la misma. En esta variante, el spanker sólo tiene acceso a las nalgas del spankee, quedando los muslos de éste bastante protegidos, pero se añade al castigo la incomodidad de tener que permanecer de rodillas casi en equilibrio sobre el borde del asiento, lo que impide que el spankee se mueva demasiado.
  • El spankee se coloca de rodillas en el asiento de una silla, con el estómago apoyado en los respaldos de las dos sillas y las manos apoyadas en el asiento de la segunda silla, a cuatro patas. Esta posición deja al alcance del spanker las nalgas y los muslos del spankee por completo, que además no puede apenas moverse, uniendo al castigo la incomodidad de estar arrodillado y con las palmas de las manos apoyadas completamente, manteniendo todo el peso de su parte superior. En ella el spankee puede mantener la cabeza en alto o bien completamente agachada, de la misma manera que puede tener las piernas entreabiertas o completamente cerradas, en función de lo que haya determinado el spanker.
En cualquiera de estas posturas se pueden utilizar todos los implementos, ya sean largos o cortos, más o menos flexibles, etc.
SOBRE UNA MESA
Nuevamente existen diferentes variaciones de esta postura, siempre colocándose a lo ancho de la mesa, no a lo largo:
  • El spankee apoya las palmas de las manos y los antebrazos en la mesa, mirando al frente o con la nariz pegada a la superficie de la mesa, con las piernas entreabiertas generalmente, dejando completamente expuestas las nalgas y los muslos. En este caso es perfectamente posible usar todos los implementos.
  • El spankee se tiende completamente en la mesa, aferrando con las manos el extremo opuesto de la mesa, con las piernas cruzadas en el aire, lo que hace que tense las nalgas, endureciendo así el castigo. De esta manera, el spankee apenas puede moverse, ya que se encuentra casi en el aire, debiendo mantener el equilibrio. No deben usarse implementos demasiado rígidos ni con demasiada fuerza, pues se corre el riesgo de generar lesiones por aplastamiento.
 
 
EN LA CAMA
En este caso, el spankee se coloca tumbado en la cama o el sofá con uno o varios almohadones bajo el estómago, lo que eleva su pelvis. Los implementos adecuados en esta postura son aquellos que no sean demasiado rígidos, ya que se corre el riesgo de causar importante lesiones en los huesos por aplastamiento; los que se suelen usar son aquellos de cuero, zapatillas, instrumentos cortos y bastones, además de la propia mano del spanker, claro.
APOYADO SOBRE LA PARED
En esta posición, al castigo se le une la incomodidad de mantener la postura que hace sufrir bastante la espalda, ya que se trata de que el spankee quede completamente en ángulo recto con la pared, manteniendo la espalda perfectamente recta, y también los brazos y las manos, pues quedan en posición poco natural. Esto impide que realice cualquier tipo de movimiento.
En este caso, no existe complemento que no se pueda usar.

DISCIPLINA INGLESA (I)

DISCIPLINA INGLESA: POSTURA SOBRE LAS RODILLAS

De lo que hemos visto y leido en el post anterior podemos sacar algunas conclusiones, ssobre las posturas a utilizar en este juego de dominación:  a más popular de las posturas es sobre las rodillas, a las que siguen los azotes sobre sillas, mesas y como no, sobre la cama. Veamósla.


SOBRE LAS RODILLAS
En esta postura el azotador (o spanker) está sentado y el azotado (o spankee) tumbado boca abajo sobre sus rodillas. Es la postura más clásica y en ella existe un contacto corporal directo y permanente entre los dos participantes. También permite inmovilizar de forma más eficaz al azotado simplemente con sujetar a su espalda uno de sus brazos, los cuales tiene que usar para mantener el equilibrio. Aunque en esta postura el spanker tiene perfectamente a su alcance las posaderas y piernas del azotado, lo que permite el control completo en cuanto a ritmo, intensidad y demás variables que pueden introducirse en el castigo en sí, el spankee está demasiado cerca como para permitir el uso de todos los implementos. De esta manera, sí se podría utilizar implementos cortos, como la zapatilla, una paleta, un cinto doblado en cuatro o sólo en dos y enrollado en la mano del spanker, una cuchara de madera, una regla corta o incluso una vara de reducidas dimensiones, pero sería muy difícil manejar un bastón o un látigo en esta postura.

Para esta postura existes diversas variantes:
  • El spanker está sentado en una silla con un pie apoyado en algo que permita elevar la posición de una rodilla con respecto de la otra. El spankee se coloca en las rodillas tumbado como ya se ha dicho, pero sus nalgas quedan más altas, endureciendo así el castigo sin necesidad de emplear una intensidad extraordinaria.
  • El spanker está de pie, con un pie apoyado en una superficie dura, de modo que el spankee queda colocado mirando al suelo prácticamente en equilibrio sobre una sola rodilla de su azotador.
Otra posibilidad es que el spanker esté sentado en algo blando, como una cama, con las piernas completamente estiradas, y el spankee se tumbe sobre sus rodillas quedando casi completamente tumbado a su vez; en esta variación no ha de mantener el equilibrio porque la superficie de la cama ya le sujeta. Es una posición generalmente usada en spanking erótico, con tintes sensuales.

VESTIDAS PARA CASTIGAR

El sado (BDSM) es el placer a través del dolor físico, de la humillación y el sometimiento. Con la práctica de sado se consigue alcanzar el éxtasis al ser inmobilizados con esposas o cuerdas y ser azotados con látigos. El placer obtenido con el sado es sentirse totalmente indefensos al obedecer sumisamente a otra persona, vestida con ropa especial para sado y máscaras, esta persona es quien que da las órdenes y quien controla la situación de una manera autoritaria.Y esa persona puedes ser tú. Tienes que sentirte poderosa, lasciva, perversa con un toque de sensualidad que ponga al compañero/a a tono. Nunca te quedes totalmente desnuda... por lo menos debes conservar los panties o los zapatos o botas, o incluso algo tan simple como un collar de perro/a.

lunes, 1 de diciembre de 2014

BONDAGE PARA PRINCIPIANTES

El bondage es más común en otros países de lo que podrías pensar; el arte de acompañar el sexo con ataduras e inmovilizaciones, gana adeptos en España. Te damos 10 consejos para iniciarte y disfrutarlo sin correr el mínimo riesgo.

Por empezar con lo básico, que sepas que el bondage se define como “la inmovilización con cuerdas y nudos de un sumiso o esclava, con una búsqueda estética y/o decorativa del cuerpo”. Vamos, el encuentro sexual en el que uno de los dos estáis atados. Pero existe una versión más de andar por casa a la que seguro que has jugado alguna vez. Por ejemplo, poniéndole unas esposas a tu chica o una venda en los ojos -o sea, la limitación de privación sensorial y la limitación del movimiento-. De esta manera, se establece un reparto de poder en el que uno de los amantes asume el rol de sumisión y el otro el de dominación. En definitiva, se trata de obedecer y ordenar. Si no sabes si esta pequeña filia te gustará, hazte una simple pregunta: ¿fantaseas alguna vez con inmovilizar a tu pareja y utilizarla a tu gusto?; o a la inversa, ¿por qué no?, con ser inmovilizado y utilizado. Si tu respuesta es “sí”, no lo dudes: este juego te va a encantar. Aquí tienes 10 puntos básicos para disfrutar de tu primera sesión de bondage.


 
1. Confianza. No le dejarías tus llaves del coche a la primera persona con la que ligas una noche de copas, ¿no? Pues menos aún deberías poner tu propia seguridad en manos de una desconocida. El bondage no es una práctica peligrosa en sí misma, pero no olvides que conlleva la inmovilización y, por muy encantadora que pueda resultarte tu conquista, no hace más de unas horas que os conocéis.

2. Estar de acuerdo. El dejarse atar los brazos al respaldo de una silla es algo que tienes que hablar antes con tu chica si quieres disfrutar de una experiencia de placer con ella y no un conflicto. Explícale que te excita mucho esa fantasía, que te encantaría ponerla en práctica y, claro, pregúntale qué opina ella.

3. Elige tu rol. En el bondage una persona manda y la otra obedece. Acordad quién es quién. También podéis intercambiar los papeles de vez en cuando y así, de paso, no caéis en la rutina.

4. Métete en tu papel. Es imprescindible creértelo para dejarte arrollar por el placer. Cuando eres sumiso, deberás aprender a darte licencia para dejarte hacer, abandonarte a los caprichos de tu amante. No tienes que pensar ni actuar, sólo obedecer y entregar tu cuerpo a tu acompañante en este viaje. Para ti toda la sesión será una incógnita, no sabes cuál va a ser el próximo movimiento de ficha. En cambio, el papel dominante asume el control absoluto de la situación. Da las órdenes y crea los amarres. Lo bueno de este juego es que se desarrolla lentamente y permite jugar con todo el cuerpo. Cuanto más se estimulen otras zonas aparte de los genitales, mucho mejor. Además, la carga psicológica de la situación provoca unos niveles de turbación muy altos.

5. Palabra clave. Antes de emprender el juego deberéis acordar una palabra (por ejemplo, “rojo”) para que, en cualquier momento en que no estés cómodo, baste con decirla en voz alta para que todo se detenga.

6. Zonas prohibidas. NUNCA pases una cuerda alrededor del cuello, es muy fácil que eso pueda causar ahogos o estrangulaciones. NUNCA aprietes tanto la cuerda que cortes la circulación; si ves que la piel se pone fría y azul, desata inmediatamente. NUNCA dejes sola a una persona que está inmovilizada, debes estar siempre cuidando de que todo va bien.

7. Ten siempre algo cortante a mano. En caso de que tu pareja grite la palabra clave, esto te indicará que no debes perder un segundo en desatarla. Conviene tener preparadas unas tijeras o un cuchillo afilado capaz de cortar la cuerda.

8. Cuerdas. Puedes usar de todo: corbatas, bufandas de seda o raso (muy difíciles de desatar) y en general cualquier trozo de tela o cinta que te permita hacer nudos. Pero para hacer una sesión de bondage necesitarás bastantes metros de cuerda, mínimo 7, y para atar un cuerpo completo, 20.

9. Otras ataduras. Para empezar, nada mejor que unas buenas esposas. Puedes comenzar por unas económicas tipo policía (mejor si van recubiertas de peluche) o pasar directamente a unas de piel, que siempre son más atractivas y, si no vienen juntas, te permiten unirlas con cuerdas para convertirlas en un amarre polivalente.

10. ¿Cómo informarte? No hay mucha bibliografía en castellano, pero te recomendamos la editorial Bellaterra. Si además te apetece estimular la imaginación con una novela, te proponemos empezar por un clásico, el Marqués de Sade, o también Pauline Réage. El resto está en tus manos.

BONDAGE Y EROTISMO

Me perdonas la venda de los ojos y sacas una cuerda fina, color rojo, larga muy larga, está enrollada en un ovillo muy abultado. Me quitas el sujetador, con delicadeza, y deslizas tu lengua por mis pezones pero no los tocas con tus manos, yo estoy deseando que me envuelvas los pechos con ellas, te apartas a una esquina de la cama y me miras como un pintor mirando un lienzo en blanco pensando cual será su primera pincelada.
 
 
Desenrollas la cuerda mirándome, de vez en cuando la dejas a un lado y te acercas a besarme, son besos tiernos, mordiéndome el labio, o deslizas la punta de la lengua por mi pezón de nuevo, y vuelves a coger la cuerda y sigues preparándola en lo que me parece un ritual, me pregunto cuantas mujeres habrás tenido aquí en tu cama en esta misma situación.
Me pides que arquee un poco la espalda y empiezas a pasar el ovillo de cuerda por debajo, dándome vueltas por encima y por debajo del pecho, estás haciéndome un traje de cuerda dejando mis pechos a la vista y a veces dejas el ovillo a un lado y vuelves a besarme y rozas todo tu cuerpo con el mío, o te paras a corregir la posición de alguna cuerda y me miras con una sonrisa, o me apartas un mechón de cabello que cae por mi cara...
 

A pesar de que este tipo de prácticas sólo recientemente se han empezado a recoger en obras de divulgación sobre sexualidad, el deseo sexual ligado a la inmovilización está muy extendido y se conoce desde antiguo, como lo muestran numerosas imágenes de intención aparentemente no erótica.
¿Por qué a algunas personas les atrae el juego de ser atadas? La razón que con más frecuencia se invoca es la liberación de inhibiciones y responsabilidades, en la medida en que confían las llaves del juego erótico a otra persona, que es quien marca las pautas. La sensación de dejarse llevar, de despreocupado abandono erótico, es para muchas personas altamente gratificante en el plano sexual.
A algunas personas les atraen también las sensaciones físicas: la presión de la cuerda, la imposibilidad de moverse, el roce o incluso la abrasión producida por la cuerda al desplazarse sobre la piel. Ligado a esto último está asimismo el placer obtenido por la adrenalina que genera el peligro simbólico. Atrae igualmente la sensación de impotencia cuando se hacen intentos por liberarse; a algunas personas les agrada realizar estos intentos mientras son estimuladas sexualmente por la persona activa, aunque el bondage no implica necesariamente contacto sexual. Es frecuente asimismo el uso del bondage en los llamados "juegos de sumisión" o juegos en los que se representan roles amo/esclavo. Finalmente, el bondage puede utilizarse como complemento de otras prácticas sexuales, incluso de tipo enteramente convencional, para estimular la libido de la persona que recibe el bondage y/o de la persona que lo ejecuta.
En este contexto, algunas de las razones que las personas activas suelen dar con más frecuencia para explicar su afición al bondage, son el estímulo que genera tener la total responsabilidad sobre el placer sexual del compañero o compañera, el placer creativo y estético unido a la visión del cuerpo humano encordado como una singular obra de arte, y otras razones, que son complementarias de las que interesan a quienes asumen el rol pasivo.
En la práctica del bondage pueden intervenir otros complementos, como: máscaras, vendas, mordazas, plugs, columpios, etc.

sábado, 19 de abril de 2014

BONDAGE: NORMAS BASICAS

El bondage es más común en otros países de lo que podrías pensar; el arte de acompañar el sexo con ataduras e inmovilizaciones, gana adeptos en España. Te damos 10 consejos para iniciarte y disfrutarlo sin correr el mínimo riesgo.

Por empezar con lo básico, que sepas que el bondage se define como “la inmovilización con cuerdas y nudos de un sumiso o esclava, con una búsqueda estética y/o decorativa del cuerpo”. Vamos, el encuentro sexual en el que uno de los dos estáis atados. Pero existe una versión más de andar por casa a la que seguro que has jugado alguna vez. Por ejemplo, poniéndole unas esposas a tu chica o una venda en los ojos -o sea, la limitación de privación sensorial y la limitación del movimiento-. De esta manera, se establece un reparto de poder en el que uno de los amantes asume el rol de sumisión y el otro el de dominación. En definitiva, se trata de obedecer y ordenar. Si no sabes si esta pequeña filia te gustará, hazte una simple pregunta: ¿fantaseas alguna vez con inmovilizar a tu pareja y utilizarla a tu gusto?; o a la inversa, ¿por qué no?, con ser inmovilizado y utilizado. Si tu respuesta es “sí”, no lo dudes: este juego te va a encantar. Aquí tienes 10 puntos básicos para disfrutar de tu primera sesión de bondage.

  
 


1. Confianza. No le dejarías tus llaves del coche a la primera persona con la que ligas una noche de copas, ¿no? Pues menos aún deberías poner tu propia seguridad en manos de una desconocida. El bondage no es una práctica peligrosa en sí misma, pero no olvides que conlleva la inmovilización y, por muy encantadora que pueda resultarte tu conquista, no hace más de unas horas que os conocéis.

2. Estar de acuerdo. El dejarse atar los brazos al respaldo de una silla es algo que tienes que hablar antes con tu chica si quieres disfrutar de una experiencia de placer con ella y no un conflicto. Explícale que te excita mucho esa fantasía, que te encantaría ponerla en práctica y, claro, pregúntale qué opina ella.

3. Elige tu rol. En el bondage una persona manda y la otra obedece. Acordad quién es quién. También podéis intercambiar los papeles de vez en cuando y así, de paso, no caéis en la rutina.

4. Métete en tu papel. Es imprescindible creértelo para dejarte arrollar por el placer. Cuando eres sumiso, deberás aprender a darte licencia para dejarte hacer, abandonarte a los caprichos de tu amante. No tienes que pensar ni actuar, sólo obedecer y entregar tu cuerpo a tu acompañante en este viaje. Para ti toda la sesión será una incógnita, no sabes cuál va a ser el próximo movimiento de ficha. En cambio, el papel dominante asume el control absoluto de la situación. Da las órdenes y crea los amarres. Lo bueno de este juego es que se desarrolla lentamente y permite jugar con todo el cuerpo. Cuanto más se estimulen otras zonas aparte de los genitales, mucho mejor. Además, la carga psicológica de la situación provoca unos niveles de turbación muy altos.

5. Palabra clave. Antes de emprender el juego deberéis acordar una palabra (por ejemplo, “rojo”) para que, en cualquier momento en que no estés cómodo, baste con decirla en voz alta para que todo se detenga.

6. Zonas prohibidas. NUNCA pases una cuerda alrededor del cuello, es muy fácil que eso pueda causar ahogos o estrangulaciones. NUNCA aprietes tanto la cuerda que cortes la circulación; si ves que la piel se pone fría y azul, desata inmediatamente. NUNCA dejes sola a una persona que está inmovilizada, debes estar siempre cuidando de que todo va bien.

7. Ten siempre algo cortante a mano. En caso de que tu pareja grite la palabra clave, esto te indicará que no debes perder un segundo en desatarla. Conviene tener preparadas unas tijeras o un cuchillo afilado capaz de cortar la cuerda.

8. Cuerdas. Puedes usar de todo: corbatas, bufandas de seda o raso (muy difíciles de desatar) y en general cualquier trozo de tela o cinta que te permita hacer nudos. Pero para hacer una sesión de bondage necesitarás bastantes metros de cuerda, mínimo 7, y para atar un cuerpo completo, 20.

9. Otras ataduras. Para empezar, nada mejor que unas buenas esposas. Puedes comenzar por unas económicas tipo policía (mejor si van recubiertas de peluche) o pasar directamente a unas de piel, que siempre son más atractivas y, si no vienen juntas, te permiten unirlas con cuerdas para convertirlas en un amarre polivalente.

10. ¿Cómo informarte? No hay mucha bibliografía en castellano, pero te recomendamos la editorial Bellaterra. Si además te apetece estimular la imaginación con una novela, te proponemos empezar por un clásico, el Marqués de Sade, o también Pauline Réage. El resto está en tus manos.

miércoles, 16 de abril de 2014

BDSM: POSICIONES BASICAS (II)



Nos han llegado algunos correos pidiéndonos más detalles sobre las posiciones que se pueden adoptar en el BDSM, sobre todo de aquellas que se requieren para realizar ataduras. Describir tal variedad de posiciones no es tarea fácil y lamentablemente no tenemos tiempo para generar un artículo tan extenso, pero no todo son malas noticias; hemos encontrado en la web un articulo en ingles que es bastante interesante y que cuenta con la descripción de muchas posiciones también muy interesantes y que ademas explica como ejecutarlas. Dicho todo aquello, esperamos que les sirva nuestra humilde traducción.

El cuerpo humano es capaz de adoptar una variedad casi infinita de posturas y posiciones. Algunas de estas posiciones son feas o torpes, lo cual las hace inadecuadas para un@ sumis@, ya que se espera que un@ sumis@ sea elegante, se vea atractiva y tenga cierta gracia tanto en situaciones de bondage como en cualquier otro contexto dentro del BDSM. 

En lo sucesivo listaremos una serie de posturas y posiciones, junto con sus variantes y descripciones, para ayudar a Dominantes y sumis@s a comprender y conocer que posiciones pueden adoptarse, como hacerlo y que utilidad se les puede dar. Muchas de estas posiciones serán adecuadas para realizar ataduras, en tanto que otras pueden usarse para que el/la sumis@ se relaje e incluso las hay difíciles de sostener en el tiempo y que pueden tener fines de castigo. La cantidad de posiciones es variada y será trabajo del quien domine definir el esquema de posiciones y las razones para aplicarlas.

Muchas posiciones pueden ser descriptas de diferentes maneras. Algunos nombres incluso especifican de manera clara los detalles de la posición a la que hacen referencia. Otras descripciones requieren una descripción mas detallada e incluso consideraciones adicionales para llevarlas acabo correctamente. Si la posición no queda completamente definida por un Dominante, el/la sumis@ deberá acomodar el resto de su cuerpo según la situación lo amerite.


Trataremos una a una las posiciones (en diversos artículos) ordenadas según la parte del cuerpo a la que correspondan (en este hablaremos de las posiciones de los brazos) y luego hablaremos de las posturas que pueden adoptarse de pie, arrodillad@s, sentad@s, etc. Lo haremos en más de una publicación porque la traducción, y sobre todo el armado del post, lleva tiempo y andamos escasos de dicho recurso estos días.

Posiciones de Brazos:

Codos Juntos o Strappado: Brazos juntos detrás de la espalda, codos tocándose.
Much@s sumis@s no pueden alcanzar esta posición sin la ayuda de una soga, otras no lograran tomar esta posición por mas que se utilice una soga como apoyo. Si los codos están tan juntos como el/la sumis@ es capaz de tolerar (aunque no lleguen a tocarse), entonces podemos hablar de una posición de Codo Juntos, en cambio si la posición es mas relajada, estaríamos frente a otra postura. Se debe tener en cuenta que muchas venas y nervios quedan expuestos en la superficie de los codos, por eso las ataduras se hacen en la parte superior de los brazos.

Much@s sumis@s podrían perder dejar de sentir la movilidad en sus manos luego de pasar un tiempo en esta posición a causa de la perdida de circulación sanguínea. Aunque no debería ser un causante de alarma, el entumecimiento debe ser tomado en cuenta, porque el/la sumis@ no podrá percatarse de otras sensaciones que podrían ser de dolor o ardor.




Box: Las muñecas detrás de la espalda y tomando el codo opuesto formando una suerte de caja. Esta posición es una de las menos estresante para mantener en el tiempo y por esto permite que el/la sumis@ sea atad@ de una manera muy segura. Es frecuentemente utilizada en ataduras complejas, donde la postura se debe mantener durante un tiempo prologando.





Muñecas cruzadas detrás de la espalda: Esta es una de aquellas posiciones que son bastante claras en cuanto al nombre que llevan. Los brazos detrás de la espalda, cruzando las manos por las muñecas, los puños puede ir cerrados o no. Las palmas hacia afuera.







Manos entrelazadas tras las espalda: Otra posición con un nombre descriptivo. Los brazos tras la espalda y las manos entrelazadas. Es una posición cómoda de mantener en el tiempo, ya que los codos queda considerablemente separados. Ademas permite algunas variantes como dejar el brazo estirado a la altura del codo o flexionarlo, quedando el codo hacia afuera.






Manos en la cabeza: Manos detrás de la cabeza y dedos entrelazados. No tiene mucha mas ciencia que eso. Una posición simple, pero que pretende que el/la sumis@ evite bloquear cualquier acción que el Dominante realice, por ejemplo, sobre sus pezones. Genera un reflejo de liberación ya que los dedos se pueden separar fácilmente, pero se debe desarrollar el auto control.






Ofreciendo las Muñecas: Se utiliza el termino "ofrecer" en las posturas que sugieren que el/la sumis@ esta ofreciendo una parte de su cuerpo, en este caso las muñecas, a su Am@. La posición normalmente se ejecuta de frente y deja las muñecas libre para ser atadas. Se pueden hacer variaciones sobre la postura, por ejemplo las muñecas podrían quedar por encima de la cabeza. La posición de los dedos debe ser tal que quede acorde y sea armónica respecto de la intención de la postura, es decir el ofrecimiento.





Oración: La posición clásica que se utilizaría para orar. Las palmas juntas, los dedos extendidos. Por lo general los codos quedan ligeramente por debajo de la altura a la que se encuentran las manos. Es habitual que el/la sumis@ realice esta postura de pie.





Oración inversa: No hay mucho que decir, es la variante invertida de la postura de oración. Naturalmente es mucho mas difícil de mantener en el tiempo y mas exigente en cuanto a la elasticidad requerida. Según entendemos la postura sería mas fácil de alcanzar y sostener al estar de rodillas que al estar de pie. Si bien parecen lo mismo, pero al revés, no hay que olvidar que la posición de oración invertida es mucho mas difícil de realizar que la posición de oración normal.




Mesera: Los codos se aprietan a los costados del cuerpo y se colocan ligeramente detrás de la linea vertical de postura que iría de la cabeza a los pies. Los antebrazos se extienden y las manos quedan con las palmas arribas, en paralelo con el piso. Es una posición ideal para cargar objetos. Se puede utilizar una barra solida que pase por el espacio que queda entre los codos y la espalda, impidiendo que los codos se muevan.





Postura Egipcia: Las muñecas cruzadas sobre el pecho, creando la sensación de que se trata de una momia egipcia. Las palmas abiertas y los dedos extendidos sobre, en el caso de una sumisa, los pechos. Las manos cubren los pezones.





Volando: Los brazos extendidos, levemente posicionados detrás de la linea de postura. Las palmas abiertas y mirando hacia afuera. Esta postura emula a los pájaros en situación de vuelo.





Pit of Doom: Las manos sobre la cabeza, brazos extendidos, los dedos pueden ir extendidos tocando palma con palma, como si de una oración se tratara, o entrelazados.




FUENTE: http://elartedelbdsm.blogspot.com.ar/2013/07/posiciones-basicas-ii.html

BDSM: POSICIONES BASICAS (I)



Las posiciones mas habituales que debe tomar una sumisa en una sesión son conocidas (y dominadas) por aquellas parejas Dominante/sumis@ experimentadas, pero para todos aquellos que recién empiezan a caminar por los senderos del BDSM son motivo de dudas e incluso temores. Trataremos de generar un pequeño artículo que contenga las posiciones mas comunes que puede tomar una sumisa y una descripción de cual suele ser la razón para que el Dominante ponga a su sumis@ en una posicion o en otra.

Las posiciones que se explicarán a continuación están referenciadas a sumisas mujeres, pero muchas de ellas (y por que no todas?) pueden ser utilizadas indiferentemente de si se trata de una sumisa o de un sumiso. Muchos de los nombres de estas posiciones nacen de una serie de libros sobre Gor, un planeta donde la Dominación/sumisión es moneda corriente. La saga es interesante, sin dudas, pero nos abocaremos a las posiciones sin hacer mayores referencias a la literatura, salvo claro por el nombre de la posición.

Comencemos:


Nadu o De Rodillas: Esta es una de las posiciones mas básicas y habituales en las prácticas de BDSM. Como puede apreciarse en la imagen, la sumisa queda arrodillada frente a su Dominante, con la cabeza arriba, pero mirando hacia abajo, las rodillas levemente separadas, la espalda recta (o levemente encorvada) las manos sobre los muslos, las palmas hacia arriba.

Existen variantes, como mantener las rodillas juntas (parecido a la posición de Torre) o combinaciones con las manos. Queremos destacar que todas las posiciones son un intento de estandarizar la practica, pero por la esencia del BDSM, se admiten variantes en las mismas.



Torre o De Rodillas Cerradas: Es una variante (probablemente una mas que obvia) de la posición Nadu. Las rodillas no se separan, sino que se mantienen juntas. Es habitual que en esta posición las manos vayan boca abajo, pero no es estrictamente necesario.

Por la semejanza de las posiciones, muchos no creen necesario realizar una distinción entre la posición Nadu y la de Torre. Sea como sea, tratamos de ilustrar el asunto, así que no vemos daño en redundar.




Sula o Recostada con las Piernas Abiertas: Como se aprecia en la imagen se trata de una posición en la que la sumisa yace recostada y con las piernas abiertas, considerablemente abiertas. Las manos quedan a un costado, para no estorbar. Es una posición que invita al Dominante a satisfacer sus deseos con el cuerpo de su sumisa.





Sula-ki o Recostada con las Piernas Abiertas, Levemente Elevada: La posición Sula-ki es similar a la Sula, pero en este caso la cola y la cadera dejan la vagina en una posición mas alta y muy a la vista del Dominante. Es una clara invitación a que un Dominante haga uso de su sumisa, una posición de entrega sexual. La posición también se utiliza para inspecciones.



Leasha o Posición de Correa: Esta posición es usada para ponerle a la sumisa una correa. Para realizar la posición Leasha la sumisa se arrodilla de espadas al Dominante, barbilla arriba, cabeza hacia la izquierda, ofreciendo el collar para la correa. Las manos quedan detrás de la espalda, en una posición que permite, eventualmente, usar brazaletes o atarlas.

Una variante de esta posición puede darse con la sumisa parada.





Brazaletes: Esta posición es utilizada para colocarle a una sumisa los brazaletes para encadenarla. Se preguntarán, encadenarla a donde? Bueno hay varias opciones entre las que la mas habitual suele ser la cama, pero es también común encadenar a la esclava en la sala o en el lugar donde el Dominante trabaje para tenerla disponible y a la vista mientras se realizan otras actividades. El encadenamiento es util para castigar a una sumisa que no ha cumplido con sus deberes correctamente.

En la posición de Brazaletes la sumisa coloca sus manos detrás de la espalda, los hombros quedan hacia atrás, las manos agarradas, lista para que se le pongan los brazaletes.



Ko Lar o Posición de Collar: En esta posición la sumisa se arrodilla a los pies de su Dominante, con los brazos extendidos hacia arriba y las muñecas cruzadas, la mirada hacia abajo en clara posición de sumisión.

Ko Lar es tipicamente utilizado cuando se desea poner un collar a la sumisa. Sin embargo puede ser utilizada para otras prácticas.





Posición de Cabello: La sumisa comienza de pie y se inclina a modo de reverencia (con gracia). Para esta posición la sumisa se inclina por la cintura, manteniendo las piernas firmes, las manos quedan sobre la espalda generalmente con las palmas hacia arriba. La postura deja que el pelo caiga hacia adelante, y de allí toma su nombre. Se utiliza para exhibir el pelo o para que el Dominante lo corte o utilice para el propósito que desee.

La posición de Cabello también es utilizada para inspeccionar, pero no es la mas cómoda, según nuestra apreciación.



Posición de Conducción: Parecida a la posición de Cabello, la sumisa  se inclina por la cintura, manteniendo las piernas firmes, las manos quedan sobre la espalda generalmente con las palmas hacia arriba. La cabeza tiene que quedar mas o menos a la altura de la cintura del Dominante, lo que facilita que este lleve a su sumisa por el cuello o el pelo mientras camina.

Si las manos de la sumisa van a estar atadas, hay que tener cuidado de que no pierda el equilibrio y caiga de cabeza contra el suelo.



Bara: En esta posición la sumisa se recuesta boca abajo y gira la cabeza hacia la izquierda. Las manos quedan en la espalda, cruzadas en el punto de las muñecas. Las piernas también se cruzan a la altura de los tobillos.



Belly: En esta posición la sumisa se recuesta boca abajo y gira la cabeza hacia la izquierda. Sus piernas quedan abiertas y sus manos quedan al costado de su cuerpo, dejando libre el acceso a las zonas intimas para la diversión de su Dominante.

Una variante de la posición es con las manos en la nuca.



Posición de Azote: Arrodillada y dejando caer su cuerpo hacia adelante. La sumisa extiende los brazos y apoya las manos sobre el suelo cruzandolas por las muñecas. El pelo cae por el espacio que queda entre los brazos, dejando la espalda y parte de las nalgas libres. La cabeza queda apoyada en el suelo, porque mantener la técnica de otro modo no es tarea fácil.

Todo el cuerpo reposa, la cabeza y las manos en el suelo, el cuerpo sobre los muslos y las rodillas sobre el suelo también. La posición tiene por objeto que la sumisa se concentre en los azotes.



She-Sleen: En esta posición la sumisa queda en cuatro patas, es decir arrodillada y con las manos sobre el piso. La cabeza hacia abajo, mirando el suelo y la cola hacia arriba para que el Dominante tenga un acceso visual perfecto. Es una posición utilizada en el adiestramiento y la humillación. La sumisa puede cargar objetos apretándolos con los dientes o se la puede hacer comer de algún recipiente.


Posición de Uso: La sumisa "cae" al piso sobre sus extremidades y baja la cabeza hasta apoyarla en el suelo. La cola queda hacia arriba y los muslos quedan separados, exponiendo asi lo mas intimo de su cuerpo a su Dominante. Una posición muy habitual para inspeccionar, azotar o poseer a una sumisa.






FUENTE: http://elartedelbdsm.blogspot.com.ar/2013/06/posiciones-basicas.html?zx=74bd84d90d4271c8

lunes, 14 de abril de 2014

BONDAGE Y EROTISMO

Me perdonas la venda de los ojos y sacas una cuerda fina, color rojo, larga muy larga, está enrollada en un ovillo muy abultado. Me quitas el sujetador, con delicadeza, y deslizas tu lengua por mis pezones pero no los tocas con tus manos, yo estoy deseando que me envuelvas los pechos con ellas, te apartas a una esquina de la cama y me miras como un pintor mirando un lienzo en blanco pensando cual será su primera pincelada.
 
Desenrollas la cuerda mirándome, de vez en cuando la dejas a un lado y te acercas a besarme, son besos tiernos, mordiéndome el labio, o deslizas la punta de la lengua por mi pezón de nuevo, y vuelves a coger la cuerda y sigues preparándola en lo que me parece un ritual, me pregunto cuantas mujeres habrás tenido aquí en tu cama en esta misma situación.
Me pides que arquee un poco la espalda y empiezas a pasar el ovillo de cuerda por debajo, dándome vueltas por encima y por debajo del pecho, estás haciéndome un traje de cuerda dejando mis pechos a la vista y a veces dejas el ovillo a un lado y vuelves a besarme y rozas todo tu cuerpo con el mío, o te paras a corregir la posición de alguna cuerda y me miras con una sonrisa, o me apartas un mechón de cabello que cae por mi cara...
 

A pesar de que este tipo de prácticas sólo recientemente se han empezado a recoger en obras de divulgación sobre sexualidad, el deseo sexual ligado a la inmovilización está muy extendido y se conoce desde antiguo, como lo muestran numerosas imágenes de intención aparentemente no erótica.
¿Por qué a algunas personas les atrae el juego de ser atadas? La razón que con más frecuencia se invoca es la liberación de inhibiciones y responsabilidades, en la medida en que confían las llaves del juego erótico a otra persona, que es quien marca las pautas. La sensación de dejarse llevar, de despreocupado abandono erótico, es para muchas personas altamente gratificante en el plano sexual.
A algunas personas les atraen también las sensaciones físicas: la presión de la cuerda, la imposibilidad de moverse, el roce o incluso la abrasión producida por la cuerda al desplazarse sobre la piel. Ligado a esto último está asimismo el placer obtenido por la adrenalina que genera el peligro simbólico. Atrae igualmente la sensación de impotencia cuando se hacen intentos por liberarse; a algunas personas les agrada realizar estos intentos mientras son estimuladas sexualmente por la persona activa, aunque el bondage no implica necesariamente contacto sexual. Es frecuente asimismo el uso del bondage en los llamados "juegos de sumisión" o juegos en los que se representan roles amo/esclavo. Finalmente, el bondage puede utilizarse como complemento de otras prácticas sexuales, incluso de tipo enteramente convencional, para estimular la libido de la persona que recibe el bondage y/o de la persona que lo ejecuta.
En este contexto, algunas de las razones que las personas activas suelen dar con más frecuencia para explicar su afición al bondage, son el estímulo que genera tener la total responsabilidad sobre el placer sexual del compañero o compañera, el placer creativo y estético unido a la visión del cuerpo humano encordado como una singular obra de arte, y otras razones, que son complementarias de las que interesan a quienes asumen el rol pasivo.
En la práctica del bondage pueden intervenir otros complementos, como: máscaras, vendas, mordazas, plugs, columpios, etc.

sábado, 12 de abril de 2014

BDSM: DOLOR, PASION Y SEXO

El BDSM es una de las practicas sexuales más comunes que pueden existir, aunque para muchos se trate aún de un tabú o algo "moralmente incorrecto" la realidad es que es forma de encarar los encuentros sexuales y de obtener placer. Si te sientes curioso en unComo.com te aclaramos qué es el BDSM y cuáles son las principales claves para practicarlo.

 

Instrucciones
Por sus siglas el BDSM agrupa diversas practicas sexuales que pueden llevarse todas a cabo u optar por alguna que te genere mayor placer o atracción: B: bondage D: dominación S: sumisión y sadismo M: masoquismo
En el bondage la clave son las ataduras eróticas que pueden resultar en extremo placenteras. Descubre más acerca del tema en este artículo.


En la dominación la clave es llevar el control del acto y de tu pareja mediante accesorios, vestimentas, juegos y posturas sexuales que te permitirán ser el amo o ama del encuentro
El rol de sumiso es tomado por quien recibe la dominación mientras que en las prácticas de sadismo y masoquismo la clave es la unión entre dolor y placer. El sádico es la persona que lleva a cabo las acciones mientras que el masoquista es quien recibe las prácticas que conllevan el dolor.


La tendencia es asociar el BDSM con el sadismo o practicas sexuales pervertidas. Muchas parejas comunes las practican en menor o mayor grado para darle vida y romper la rutina de sus encuentros sexuales. Por ejemplo de vez en cuando puedes recurrir a la dominación de tu pareja y disfrutar con el sexo un poco más duro u optar por el bondage y atarlo(a) para vivir nuevas experiencias
El BDSM también agrupa toda una subcultura con una amplia historia llena de códigos en los que entran palabras de seguridad, asunción de roles y diversos tipos de relaciones convirtiéndolo en un sistema complejo con muchas capas.


Los accesorios son parte fundamental del BDSM y cambiarán dependiendo de cuál de las siglas decidas llevar a la práctica. En el Bondage la clave son las cuerdas y ataduras (desde esposas hasta sistemas más complejos), la dominación y sumisión incluye artículos de cuero como vestimenta y látigos, el sadismo y masoquismo requiere de piezas que permitan crear la unión entre dolor y placer.



Ya sea una fantasía sexual ligera e inocente en casa o un acto mucho más preparado y frecuente, para llevar a la práctica el BDSM es necesario el consenso de ambos miembros de la pareja, así el placer será compartido y no solo cosa de uno.

 
El código de vestuario, la fantasía y los roles son parte activa de esta práctica lo que la convierte en una preferencia de amplio espectro que puede pasar de una forma de romper la rutina para algunas parejas hasta una preferencia habitual y una forma de sexo cotidiana para otras. El punto claramente lo marcan ustedes.

 

  
Aunque el BDSM contiene complejos códigos y formas no es más que otra manera de alcanzar el placer que no debe ser vista con espanto y horror. Por ejemplo la fantasía de dominador/dominado es una de las más comunes y practicadas por todo tipo de parejas, lo mismo ocurre con el bondage o con los encuentros en los que uno de los miembros es ligeramente "castigado" por su pareja
Si te interesa el BDSM y quieres experimentarlo de una forma más intensa en unComo te invitamos a informarte de manera profunda acerca del tema pero sobre todo a conversar con tu pareja pues para que se convierta en una experiencia agradable ambos deben disfrutar esta forma de sexo duro