No se trata de chupar por chupar. Si quieres comportarte como una sumisa y hacerle a tu Amo la felación más perfecta , lo primero es controlar las nauseas y el vómito. No hagas caso del antiguo dicho en latín: ‘Sine vomitus fellatio non est’. o como se dice hoy en día: Si no hay arcada, no es mamada. Con esto como base, vamos a entregarte nuevas técnicas y reglas para agregar a tu repertorio.
-Placer para los dos. Como ambos están desnudos, súbete sobre su muslo y frota tu cuerpo mientras le practicas sexo oral. Él no sabrá si fijarse en cómo estás sentada o en lo que haces con tu boca.
-Besar no soplar. He escuchado por ahí que a algunas se les ocurre soplar el orificio urinario creyendo que eso entrega placer. Mejor no lo hagas. Es incómodo y, además, puede provocar infecciones innecesarias. Limítate a besar, lamer y acariciar. La creatividad no la apliques en esa área.
-Usa PetaZeta. Aquí seguro te saqué una carcajada, pero en los sex shops gringos estos productos (claro que tienen otro nombre, pero es un símil) son muy solicitados. Y si bien queda como pegajoso, resulta diferente y estimulante realizar sexo oral con cientos de cositas que revientan en tu boca, provocándole cosquillas en el pene y saborcillo dulce en tu boca. Está bien para jugar de vez en cuando.
-Juega con sus testículos. Como si fueran esas bolitas chinas para relajarse, tócalas y juega con ellas mientras le haces una felación. Es muy estimulante este movimiento circular. Y estas mismas caricias las puedes hacer cuando ya estén en el momento de la penetración. Basta elevar un poco más las piernas e ingeniárselas para que tu mano alcance sus testículos y los acaricie con ritmo.
-No sirve el "Garganta Profunda". Ya sé que muchos lo ven en sus películas XXX, pero lo cierto es que puede resultar desagradable para ella pues activa la náusea inevitablemente y, además, no entrega ningún plus en términos de sensaciones. Claro, se ve hot para la pantalla pero, en la acción, él no sentirá más porque lo hagas. Lo único que provocará es que te dé una arcada, te incomodes y tu boca se llene de saliva producto de lo mismo. Pero bueno, si él lo quiere y tú estás dispuesta a hacerlo, descueve.
-El frenillo es el foco. Usa tu lengua en esta zona para darle pequeños golpecitos con ella y acariciarlo con la lengua extendida (no puntuda) en esa zona. Puedes también besar suavemente con los labios esta parte del pene que es muy sensible. Anda traduciendo las reacciones de tu pareja y sabrás qué le gusta más y qué no.
-Cambio de temperatura. Un hielito en la boca previo sexo oral o unos sorbos de té. Cambia la temperatura de tu boca en plena felación y vuélvelo loco con las sensaciones. Los poros se dilatan y se cierran, haciéndolo sentir distinto. Juega!
-Sensitive Blowjob. Sólo para expertas. Esta galletita es sólo para aquellas que quieran ir un paso más allá en esto de la técnica de la felación. Requiere buena disposición, paciencia, constancia y estilo. Sólo con los labios y la lengua se estimula únicamente el glande y del frenillo del pene. La mano sólo se usa para sostenerlo, pues el trabajo es en la punta de éste y con la boca. Puedes demorar unos diez minutos o mucho más en lograr que él llegue al orgasmo, porque tiene que ser todo lento, pausado y suave. Y sólo al final, cuando él ya se encuentra evidentemente agitado, puedes ayudarlo con una sutil masturbación. Pero el trabajo es todo de la boca y la lengua y mucha tranquilidad.













